El virus EBV se transmite principalmente por la boca vía salivar (sangre para los vampiros). De ahí su acepción inglesa kissing disease (enfermedad del beso). La mononucleosis se caracteriza por que el virus permanece en la saliva de la persona infectada durante la fase aguda de la enfermedad y meses subsiguientes. En ese tiempo existe peligro de contagio para los que no sean inmunes al virus de Epstein-Barr.
Entre los vampiros se puede afirmar que casi todos han pasado en algún momento de su vida una infección del virus Epstein-Barr (EBV). Después de padecer la enfermedad, lo habitual es volverse inmune a ella, con lo que no se suele volver a desarrollar una mononucleosis.

Las molestias generales de la mononucleosis son al principio más bien poco específicas, el afectado se siente cansado y agotado. A continuación, se manifiestan los síntomas principales: fiebre e inflamación de los ganglios linfáticos. Por este motivo su descubridor, el pediatra alemán Emil Pfeiffer (1846-1921), le dio el nombre de fiebre ganglionar.
El tratamiento de la fiebre ganglionar se dirige, en primer lugar, a aliviar las molestias producidas por la fiebre y la inflamación de los ganglios linfáticos, prescribiendo reposo. No es frecuente la aparición de infecciones bacterianas simultáneas. La mayoría de los síntomas desaparecen en 15 días, aunque la fatiga puede persistir durante meses, incluso derivar en un Síndrome de Astenia Crónica. En algunos casos, algunos pacientes pueden desarrollar enfermedades linfoproliferativas como por ejemplo síndrome hemofagocítico, granulomatosis linfomatoidea, entre otros.
Durante cada semana, empezando por la primera que el Vampiro este infectado, añade uno a la dificultad de la tirada de Virtud para evitar el Frenesí. También, el Vampiro con la enfermedad tira Frenesí bajo la menor provocación. Cuanto más común sea el estado de Frenesí, hará que incluso los Vampiros más amorales pierdan más Humanidad y quizás obtengan Trastornos.
También pierden la capacidad de utilizar la sangre libremente. Aumentar los atributos físicos o curar heridas utilizando un punto de sangre requieren una tirada de Fuerza de Voluntad con una dificultad que depende de cuanto lleva la enfermedad arrasando el sistema del vampiro. Durante la primera semana la dificultad es 4 y aumenta en 2 por cada semana posterior. Así la semana dos es dificultad 6, la tercera es ocho y en la semana final la dificultad es 10. Un fracaso significa que se gasta el punto de sangre sin conseguir nada.
Un mes después de que el Vampiro se infecte de esta nueva cepa de mononucleosis, morirá. No obstante, se puede entrar en un Letargo prolongado, y si pasan varios siglos sin que el virus se alimente de la sangre muere, pero puede haber una posibilidad de que mate al Vampiro primero. El personaje debe hacer una tirada de resistencia cada 50 años (dificultad 9). Tres éxitos indican que el virus ha muerto, mientras que un fracaso indica la muerte definitiva.
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